LORETO Y EL NUEVO MAPA DEL PODER: O ENTRAMOS AHORA, O VOLVEMOS A QUEDAR FUERA


El Parque Industrial de Ancón es un megaproyecto estratégico en Lima Norte, promovido por ProInversión, que busca convertirse en un gran hub logístico e industrial, aprovechando su cercanía al futuro puerto de Chancay y al Callao, con una inversión de más de US$1,200 millones, adjudicado recientemente a un consorcio chino para generar empleo y dinamizar la economía local y nacional, ofreciendo suelo industrial ordenado. 

En el Perú se está moviendo algo grande. No es ruido político ni promesas de campaña. Es infraestructura dura, dinero real y decisiones que están redibujando el mapa productivo del país. El megapuerto de Chancay, el Parque Industrial de Ancón, la ampliación logística del Callao y la creciente presencia china no son proyectos aislados. Son piezas de un mismo tablero. Y ese tablero tiene nombre: el nuevo mapa industrial, logístico y geopolítico del Perú.

La pregunta incómoda es inevitable: ¿dónde queda Loreto en ese mapa?

Porque si no hacemos nada —si seguimos como hasta ahora— la respuesta es brutalmente simple: Loreto vuelve a quedar fuera.

EL PERÚ ESTÁ CAMBIANDO… PERO NO ESPERA A NADIE

Durante décadas el Perú fue, en términos simples, un país exportador de materias primas sin mayor transformación. Minerales, pesca, algo de agro. Poco valor agregado, poca industria, mucha dependencia de los puertos tradicionales. Eso está empezando a cambiar.

China no viene al Perú por romanticismo ni solidaridad. Viene porque necesita asegurar cadenas de suministro, rutas logísticas, plataformas industriales y acceso directo al Pacífico Sur. Chancay es la puerta. Ancón es la fábrica. El Callao es el soporte. El aeropuerto Jorge Chávez es la conexión aérea. Todo encaja.

Estamos hablando de:

  • Producción
  • Almacenamiento
  • Transformación
  • Exportación

Todo integrado, todo rápido, todo competitivo.

Ese es el nuevo juego.

Y LORETO… ¿SIGUE MIRANDO DESDE LEJOS?

Aquí viene el problema. Loreto, la Amazonía en general, no está automáticamente incluida en ese nuevo esquema. No porque no tenga recursos, sino porque nadie la ha puesto sobre la mesa como parte del sistema.

Y el sistema no espera. Si Loreto no se inserta activamente en este nuevo mapa, va a pasar lo de siempre:

  • La industria se instalará en la costa
  • La logística se concentrará en Lima
  • El valor agregado se hará lejos
  • La Amazonía seguirá siendo solo proveedora de recursos baratos o, peor aún, territorio olvidado

Eso no es una conspiración. Es inercia.

EL ERROR HISTÓRICO: PENSAR QUE LORETO SOLO ES “SOCIAL” O “AMBIENTAL”

Durante años, desde Lima, Loreto ha sido vista con dos lentes:

  1. Como un problema social que necesita presupuesto
  2. Como un espacio ambiental que hay que proteger (a veces sin gente)

Rara vez como lo que realmente es: un territorio productivo estratégico. Loreto no compite con Ancón ni con Chancay. Los complementa. Mientras la costa se industrializa en cemento y fierro, Loreto puede —y debe— ser:

  • Plataforma de bioindustria
  • Nodo de logística fluvial amazónica
  • Centro de servicios ecosistémicos
  • Espacio de transformación primaria en origen
  • Puerta amazónica hacia Brasil y la cuenca del Amazonas

Pero eso no ocurre solo. Eso se decide.

EL RIESGO REAL: QUEDAR FUERA DEL NUEVO REPARTO

Cuando se construyen grandes sistemas productivos, hay algo que no se dice, pero ocurre siempre: se reparten los roles. Si Loreto no levanta la mano ahora, otros lo harán:

  • Otras regiones
  • Otros países
  • Otros corredores

Y después, cuando el sistema esté funcionando, será tarde para reclamar. Ahí es cuando vuelve el discurso conocido:

“Es que ahora no se puede, ya está definido.”

Eso ya lo hemos vivido.

NO ES FALTA DE DINERO, ES FALTA DE ESTRATEGIA

Loreto recibe recursos. Muchos. El problema es que no responden a un modelo productivo claro. Se van en obras sueltas, proyectos sin escala, gasto sin impacto estructural. Mucho ruido, poco cambio.

Mientras tanto, el país empieza a moverse hacia:

  • Parques industriales
  • Hubs logísticos
  • Cadenas integradas de valor
  • Producción con estándares internacionales

Si Loreto no se sube a ese tren, no habrá segunda llamada.

EL VERDADERO DESAFÍO: DEJAR DE ESPERAR Y EMPEZAR A EXIGIR REGLAS DISTINTAS

Aquí viene la parte incómoda. Loreto no puede seguir esperando que Lima “entienda”. Lima no entiende: Lima responde a presión, a organización y a costo político. Insertar a Loreto en el nuevo mapa industrial no se logra con discursos, sino con:

  • Propuestas claras
  • Músculo regional organizado
  • Capacidad técnica visible
  • Demanda política sostenida

No se trata de pedir más presupuesto. Se trata de exigir reglas productivas distintas, acordes a nuestra realidad amazónica.

O ENTRAMOS AHORA, O MIRAMOS DESDE AFUERA OTROS 30 AÑOS

Este es un momento bisagra. No ocurre cada década. Ocurre una vez en generación. El Perú está redefiniendo su lugar en el comercio global. China ya tomó posición. Los corredores se están armando. Las inversiones están llegando.

La pregunta no es si Loreto tiene potencial. Eso está claro. La pregunta es si Loreto va a pelear su lugar o va a volver a quedarse mirando cómo el país avanza sin ella.

Porque el nuevo mapa no va a esperar.

Y esta vez, quedarse fuera no será solo atraso.
Será irrelevancia.

Alberto Vela



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