BUSF Y EL CONVENIO DE LA IMPUNIDAD
En el Gobierno Regional de Loreto se deben pedir respuestas a la ONG BOMBEROS UNIDOS SIN FRONTERAS (BUSF) cuyos máximos responsables en España se encuentran prestando declaración judicialmente por TRES PRESUNTOS DELITOS, entre ellos el de falsificación.
La ONG
española declarada de utilidad pública, sorpresivamente ve cómo altos
directivos que siguen representándola se encuentran respondiendo en los
Juzgados debido a una querella penal admitida a trámite en Madrid, y con un
CONVENIO firmado en la Amazonía peruana con estos mismos altos cargos
directivos pisando los juzgados.
El caso de Bomberos
Unidos Sin Fronteras (BUSF) y el Gobierno Regional de Loreto (GOREL)
no es un episodio aislado: es el espejo donde se refleja cómo la cooperación
internacional puede ser capturada por intereses privados y la desidia
institucional.
Este reportaje revela cómo se firmó un acuerdo con una entidad cuya legitimidad
pende de un proceso penal.
Un
convenio que huele a humo
El Gobierno
Regional de Loreto (GOREL) firmó un convenio de cooperación con Bomberos
Unidos Sin Fronteras (BUSF) en agosto de 2024.
Por el GOREL rubricó el documento el gobernador René Chávez Silvano; por
BUSF, Fernando Carballo Hierro, vicepresidente de la organización
española.
Todo parecía un acto de buena voluntad institucional.
Hasta que se descubrió el trasfondo: Hay tres presuntos delitos por los que
altos directivos de BUSF se ven obligados a declarar en los juzgados de lo
penal en España.
La firma del
convenio fue posible gracias a la gestión de Ybi Janet Vásquez Vásquez,
quien actuó como vicepresidenta de BUSF Perú y fue la encargada de
tramitar y coordinar todos los pasos previos ante el GOREL.
El problema: BUSF Perú, tal como fue usada para las gestiones, no existe
jurídicamente desde que fue alterada en sus estatutos por Edgar Salomón
Castañeda, hecho que la propia BUSF España ha desconocido oficialmente.
“Estamos
ante un convenio firmado por una organización válida en España, pero tramitado
por representantes cuya legitimidad está judicialmente en duda”, advierten
fuentes consultadas.
La
querella en Madrid: firmas falsas y control interno
La historia
judicial comenzó cuando Ángel García Lorite, fundador y presidente
histórico de BUSF, denunció penalmente a miembros de su propia organización, por,
entre otros hechos, la falsificación de su firma en documento oficial.
Un peritaje
grafológico judicial confirmó la falsificación.
El Juzgado de Instrucción de Madrid admitió la querella a trámite.
Desde ese
momento, los querellados —entre ellos miembros de la actual cúpula de BUSF—
quedaron en entredicho moral y jurídicamente respecto a su capacidad
para representar legalmente a la organización en actos públicos o convenios.
Las
consecuencias jurídicas: actos bajo sospecha
En derecho
administrativo, una representación impugnada invalida todos sus actos.
Eso significa que:
- Los firmantes de BUSF no
pueden celebrar convenios ni representar oficialmente a la organización.
- Todo documento que lleve sus
firmas queda bajo presunción de nulidad absoluta.
- Las instituciones públicas que
validen estos actos asumen responsabilidad legal por haber omitido
verificar la situación judicial de sus contrapartes.
Por tanto,
el convenio GOREL–BUSF podría considerarse jurídicamente viciado.
En términos prácticos: una bomba legal con temporizador.
“El papel no
arde, pero huele a humo”, resume un exfuncionario consultado en Iquitos.
“Y si explota, alcanzará tanto a España como al Perú”.
Ybi
Vásquez: la tramitadora de una representación inexistente
Ybi Janet
Vásquez Vásquez
aparece en documentos oficiales como vicepresidenta de BUSF Perú, cargo
que utilizó para tramitar y coordinar el convenio ante el Gobierno Regional de
Loreto.
Fue ella quien notificó formalmente al GOREL que Fernando Carballo
Hierro sería el firmante del acuerdo en representación de BUSF España, en
reemplazo del presidente Antonio Nogales.
Pero el
detalle es revelador:
BUSF España ya había desconocido la existencia legal de BUSF Perú tras
la alteración de sus estatutos por Edgar Salomón Castañeda, quien
modificó 31 artículos y registró una nueva ONG llamada Bomberos Unidos del
Perú (BUP).
En palabras
del propio presidente de BUSF España, Antonio Nogales:
“BUSF
Perú no existe desde que se alteraron sus estatutos. Lo que hay ahora es una
organización distinta.”
Entonces, la
pregunta clave sigue en pie:
¿A quién representaba Ybi Vásquez cuando gestionó el convenio con el Estado
peruano, en este caso con el Gobierno Regional de Loreto?
¿A BUSF España, que no la reconoce, o a una ONG paralela creada al margen de su
fundación original?
El arte
de engañar con chaleco humanitario
Hay algo
casi perverso en la habilidad de ciertos personajes para disfrazar el abuso de
altruismo.
Gente que no escatima esfuerzos para engatusar a medio mundo con discursos
de ayuda humanitaria, mientras su verdadera vocación parece ser la
manipulación sistemática del bien común.
Saben exactamente lo que hacen: se cuelgan del prestigio ajeno, explotan la
confianza pública y posan en la foto con casco y chaleco como si fueran héroes
de emergencia.
Pero tras el
uniforme late una maquinaria calculada, malevolente por convicción, que
confunde la cooperación con el negocio y la solidaridad con el botín.
Y lo hacen con la serenidad del impostor que ya no distingue entre la mentira y
su propio reflejo.
Fernando
Carballo y el silencio como política
Cuando un
grupo de socios de BUSF España pidió transparencia en el grupo oficial de
WhatsApp, Fernando Carballo Hierro — aun vicepresidente de BUSF España y
firmante del convenio con el GOREL— respondió:
“Si no hay comunicado,
es porque no hay nada que contar.
Los asuntos judiciales abiertos son de carácter privado.
BUSF goza de buena salud organizativa y económica.”
Una
respuesta que encarna el manual clásico del silencio administrativo:
negar todo, minimizar lo evidente y mantener la fachada institucional intacta.
Mientras tanto, los procesos judiciales siguen su curso en Madrid y los socios
siguen pagando sus cuotas sin recibir información alguna.
El GOREL:
entre la buena fe y la negligencia
La gran
incógnita ahora es si el Gobierno Regional de Loreto fue víctima de
una estafa institucional o cómplice negligente de un acto irregular.
La respuesta está en los procedimientos.
El GOREL,
antes de firmar con una ONG extranjera, debió exigir:
- Certificación vigente de su
representación legal.
- Registro consular o apostillado
de poderes notariados.
- Verificación en fuentes
judiciales o diplomáticas sobre eventuales litigios.
Nada de eso
se hizo.
El resultado: un convenio firmado con una organización cuyos altos cargos
hoy se encuentran declarando por tres presuntos delitos en los juzgados de lo penal
en España.
“La
confianza no sustituye la diligencia”, señala un abogado administrativo.
“Cuando se trata de dinero público, el error se llama responsabilidad.”
Próximos
pasos: deberán responder
Este medio
solicitará entrevistas formales a Fernando Carballo Hierro, Ybi
Janet Vásquez Vásquez y René Chávez Silvano, gobernador regional de
Loreto, para aclarar los alcances, la validez y la legitimidad del convenio
suscrito.
La
ciudadanía, tanto en España como en el Perú, merece una respuesta clara y
documentada. Estamos hablando de la ONG BUSF España que es oficialmente de UTILIDAD PUBLICA, por lo que está
obligada a dar todas las respuestas por Transparencia y Buenas Prácticas.
No se trata de rumores ni de política: se trata de responsabilidad
institucional y credibilidad pública.
En conclusión:
El caso
BUSF–GOREL es el retrato más fiel de una enfermedad: el fetichismo del sello
institucional.
Mientras el papel tenga membrete y la foto muestre sonrisas, nadie pregunta de
dónde viene la firma ni quién realmente la puso.
Y aunque el
fuego de BUSF alguna vez trajo esperanza a la Amazonía, hoy amenaza con quemar
la poca credibilidad que queda entre ambos lados del Atlántico.
Destacados
- Altos Directivos de BUSF España
enfrentan una querella penal admitida a trámite en España por tres
presuntos delitos, entre los cuales se encuentra el de falsificación
- El convenio con el Gobierno
Regional de Loreto fue gestionado por una representante de BUSF Perú cuya
legalidad está en entredicho.
- Los firmantes del acuerdo
podrían carecer de validez jurídica, lo que expone al GOREL a
responsabilidad administrativa.
- Se solicitarán entrevistas a los involucrados para que expliquen públicamente su rol en esta trama internacional.







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