GERFOR no cayó: lo tumbaron sobre sus propios escombros

Loreto y el colapso institucional del sector forestal

La reciente “intervención” del Consejo Regional de Loreto en la Gerencia Regional de Desarrollo Forestal y de Fauna Silvestre (GERFOR) ha sido presentada como un acto de corrección institucional. Pero la verdad es otra, mucho más sucia y vergonzosa: GERFOR no fue desmantelado, simplemente colapsó sobre sus propias ruinas. El show político de los consejeros —esos supuestos fiscalizadores del interés público— no es más que una puesta en escena para simular que hacen algo útil, cuando en realidad llevan años callando, cobrando y disfrazando la destrucción de uno de los sectores más estratégicos para el desarrollo de la región: el forestal.

Porque hay que decirlo sin rodeos: el sector forestal debería ser uno de los pilares del desarrollo regional en Loreto. Con más de 24 millones de hectáreas de bosques de producción permanente, 5 millones de aguajales, otros tantos de conservación y zonas inundables con enorme potencial, lo lógico sería tener una región Amazonía puntera en manejo sostenible, biotecnología, industria maderera, turismo ecológico, exportación de productos no maderables, ciencia aplicada y empleo verde. Pero no: lo que tenemos es una cloaca institucional llamada GERFOR, una cueva de permisos truchos, tráfico de influencias, extracción ilegal blanqueada y ONGs lucrando con bonos de carbono mientras el bosque se sigue muriendo.

GERFOR: del dicho al saqueo

Seamos claros: GERFOR está bien posicionada institucionalmente, pero moral, técnica y políticamente es un desastre. Tiene personal técnico capacitado, sí, pero su estructura está podrida desde la raíz. Es un apéndice funcional del extractivismo más irracional, diseñado no para proteger el bosque, sino para venderlo con firma, sello y sonrisa.

Hoy emite resoluciones forestales al mejor postor, blanquea planes de manejo fraudulentos, cobra coimas como política interna, y entrega concesiones a ONGs que venden “conservación” a Europa mientras desalojan comunidades y concentran territorio en manos de burócratas verdes. No tiene visión, no tiene estrategia, y lo que es peor: no tiene autonomía real. Sus decisiones se toman en la oficina del gobernador o en la reunión secreta de algún empresario maderero con padrino político.

El Consejo Regional: cómplice por omisión, ahora verdugo oportunista

Y no nos vengan con cuentos: el Consejo Regional que hoy “le quita autonomía” a GERFOR es el mismo que nunca fiscalizó, nunca propuso una política forestal regional, y nunca pidió cuentas. No han hecho nada por fortalecer la institucionalidad, ni por transparentar el sector, ni por diseñar una visión de desarrollo sostenible. Lo único que saben hacer es montar un acto de circo barato con resoluciones populistas, mientras en sus propias narices se vende el bosque a pedazos.

René Chávez: el gobernador del show, el humo y el pan con huevo

¿Y el gobernador? Un operador de obras sobrevaloradas, juanes con chicha y full orquesta. El hombre que prometió una “región saludable, turística e industrial” ha terminado como un alcalde regional de pacotilla, más preocupado por la farándula que por la política forestal. Bajo su gobierno, GERFOR no ha dado un solo paso hacia el desarrollo sostenible del sector forestal. Más bien, ha retrocedido, ha perdido credibilidad, y ha sido entregado a operadores sin ética ni visión.

René es el gobernador de las constructoras, del clientelismo laboral, del pan y circo con recursos públicos, mientras niños mueren por tosferina, hospitales se caen o nunca funcionan, mientras  la infraestructura básica y la educación está en los últimos lugares nacionales.

El sistema forestal nunca colapsó. Simplemente nunca existió.

No estamos hablando de una caída institucional. Estamos hablando de una farsa institucional. GERFOR no fue una entidad fallida. Fue una máscara. Y el problema no es su desaparición formal o su reorganización. El verdadero crimen es que nunca se construyó una institucionalidad forestal verdadera.

Todo lo que hay es simulacro, papeles, resoluciones y sellos. Una escenografía corrupta para disfrazar el saqueo del bosque.

¿Y ahora qué? O reconstruimos desde la ciudadanía o nos vamos al despeñadero

No se trata de llorar por GERFOR. Se trata de entender que la destrucción de esa entidad no significa un nuevo comienzo. Significa el punto más bajo del colapso. Y/o hacemos algo como sociedad para rescatar la gobernanza forestal —y con ella, el futuro de Loreto— o vamos camino directo a convertirnos en tierra de nadie.

Propuestas urgentes:

  • Auditoría integral a GERFOR y todas sus concesiones. (¿Lo harán?)
  • Suspensión de toda entrega de territorio bajo el cuento de conservación mientras no haya fiscalización ciudadana.
  • Creación de un Observatorio Regional Independiente de Gobernanza Forestal y Ambiental.
  • Rediseño del modelo forestal regional, con participación de colegios profesionales, universidades, pueblos indígenas, comunidades ribereñas y jóvenes científicos.
  • Reingeniería técnica y política de la Gerencia Forestal, con transparencia absoluta.
  • Derogatoria de toda norma regional que incentive la entrega arbitraria de recursos naturales a ONGs o privados sin control.

Y por supuesto: ni un voto más a ladrones, ni a clientelistas, ni a operadores del saqueo.

Final con llamado político

Loreto está de pie sobre una de las mayores riquezas forestales del planeta. Pero no tenemos ni industria, ni ciencia, ni empleo digno, ni conservación verdadera. Lo que tenemos es saqueo legalizado, corrupción institucional y un Estado regional en modo show.

Esto no se arregla con cambios de gerentes y gerencias. Se arregla con cambios de sistema.

Y si no empezamos hoy, no quedará ni árbol que talar ni región que defender.

Es ahora o nunca.



COMENTARIO DEL ENFERMERO DEL PUEBLO

(Especialista en detectar infecciones donde otros ven desarrollo)

"¡Qué maravilla, señores! Por fin se ‘reorganiza’ GERFOR, esa gloriosa institución que durante años ha sido la mejor aliada del desarrollo... del saqueo. Una entidad tan comprometida con la Amazonía que entregaba permisos forestales como si fueran volantes de circo, y ahora llora porque la degradan a subgerencia. Pobrecita. ¿Y los consejeros regionales? ¡Unos visionarios! Se despertaron un día, abrieron su laptop en bata y pantuflas, y decidieron —sin informes, ni técnicos, ni criterio— rediseñar la institucionalidad ambiental de Loreto... desde el comedor. Esto no es una reestructuración, es un sketch de comedia política: corrupción dirigiendo incompetencia, con aplausos del público cautivo: ONGs oportunistas, madereros desesperados y funcionarios en modo ‘sálvese quien pueda’. ¡Bravo, Loreto! Aquí no se gobierna, se improvisa con escenografía de selva y banda sonora de cohetones y huevitos de panguana."

Alberto Vela

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